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La etiqueta energética europea es la herramienta más útil para comparar el consumo de dos electrodomésticos antes de comprarlos. Pero su lectura tiene trampas: la escala cambió en 2021 y la letra no lo cuenta todo. Aquí tienes cómo interpretarla.
La escala actual: de la A a la G
Desde el reescalado de 2021, la etiqueta de lavadoras y lavasecadoras, lavavajillas, frigoríficos y congeladores, televisores y monitores (marzo de 2021) y bombillas (septiembre de 2021) usa una escala de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente), sin los antiguos “+”. En 2025 se han sumado las secadoras de tambor y los móviles y tabletas; otros aparatos, como hornos o aire acondicionado, pueden seguir con la escala antigua hasta que se reescalen. Se hizo porque la escala anterior estaba saturada: la mayoría de los aparatos se concentraban en las clases superiores y ya no permitía distinguir.
Consecuencias prácticas:
- La letra A está reservada a lo excepcional. Al principio casi no había aparatos con esa clase.
- Una B, C o D de la escala nueva puede corresponder a un equipo muy bueno. No lo descartes por no ser A.
- No compares una A+++ antigua con una C nueva por la letra: no son la misma escala.
Los datos que importan más que la letra
La letra resume, pero el dato útil es el consumo real que figura en la etiqueta. Según el aparato:
| Aparato | Dato clave |
|---|---|
| Lavadora, lavavajillas | kWh por 100 ciclos (programa eco) |
| Frigorífico, congelador | kWh al año |
| Televisor, monitor | kWh por 1.000 horas, en modo SDR y en HDR |
| Lámparas | Clase de eficiencia y kWh por 1.000 horas (los lúmenes vienen en el embalaje) |
Otros datos que aparecen: capacidad (kg, litros, cubiertos), duración del programa eco, nivel de ruido y consumo de agua.
Cómo convertir el dato en euros
Aprender a leer la etiqueta es más útil si lo conviertes en un coste:
- Lavadora: kWh/100 ciclos ÷ 100 = kWh por lavado. Multiplica por tu precio del kWh.
- Frigorífico: kWh al año × precio del kWh = coste anual.
- Televisor: kWh/1.000 horas ÷ 1.000 × horas de uso al año × precio.
La calculadora de consumo eléctrico hace estas cuentas por ti. Puedes ver ejemplos con valores típicos en las fichas de la nevera, la lavadora y el lavavajillas.
Ejemplo: dos frigoríficos
Un frigorífico de 200 kWh al año y otro de 300 kWh al año, con la energía a 0,18 €/kWh, cuestan 36 € y 54 € al año, respectivamente: 18 € de diferencia anual, unos 180 € en 10 años. Si el modelo eficiente cuesta menos de 180 € más que el otro, el ahorro de diez años lo compensa. Si cuesta muchísimo más, quizá no.
Qué mirar además de la letra
- Consumo absoluto (kWh), no solo la clase: un aparato grande de clase alta puede gastar más que uno pequeño de clase inferior.
- Capacidad adecuada a tu uso: un frigorífico sobredimensionado desperdicia energía.
- Programa eco en lavadoras y lavavajillas: es el programa con el que se mide el consumo.
- Duración del ciclo: los programas eco duran más.
- Ruido y agua.
La base de datos EPREL
Cada etiqueta lleva un código QR que enlaza con la base de datos europea EPREL, donde figura la ficha oficial del modelo con todos los datos técnicos. Es la forma de comprobar lo que dice el vendedor y de comparar modelos de forma objetiva.
No confundir con el certificado energético de la vivienda
Esta etiqueta califica aparatos. El certificado energético de un edificio es otro documento, obligatorio para vender o alquilar una vivienda, y sus letras no se comparan con las de un electrodoméstico.
Errores frecuentes
- Comparar letras entre escalas distintas.
- Comprar por la letra sin mirar el consumo en kWh.
- Elegir un equipo grande de más “por si acaso”.
- No convertir el dato a euros para valorar el sobreprecio.
Los aparatos y las escalas de la etiqueta cambian con la normativa europea. Consulta siempre la etiqueta y la ficha oficial del modelo concreto.
Fuentes normativas: Reglamento (UE) 2017/1369 (marco del etiquetado energético) y los reglamentos delegados de pantallas, lavadoras, lámparas, frigoríficos y lavavajillas. Revisado el 23 de septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Una clase A antigua es igual a una clase A actual?
No. Con el reescalado de 2021 se redefinieron las clases y cambiaron los métodos de ensayo, así que no hay equivalencia exacta. Un aparato A+++ de la etiqueta antigua suele quedar en la nueva entre la B y clases inferiores, y la A se dejó prácticamente vacía. Una clase C o D actual puede ser un equipo muy eficiente.
¿Dónde compruebo los datos de un modelo concreto?
En la base de datos europea EPREL, a la que se accede con el código QR de la etiqueta. Contiene la ficha técnica oficial del modelo.
Esta guía es informativa y orientativa: los precios, la normativa y las condiciones cambian. Comprueba siempre los datos con tu factura, tu comercializadora o un profesional. Cómo elaboramos los contenidos: metodología.